UTE cedió un predio para mantener operativo el cruce entre Blanquillo y San Gregorio ante la crecida
La crecida del río Negro obligó a modificar el lugar de atraque de la balsa que conecta los departamentos de Durazno y Tacuarembó. Para garantizar la continuidad del servicio, UTE cedió en comodato un predio al Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP), donde se estableció un punto alternativo para el embarque y desembarque de pasajeros.
La balsa enlaza las localidades de Blanquillo y San Gregorio de Polanco, además de brindar acceso a la zona rural de Las Cañas. El aumento del nivel del río había impedido que la embarcación pudiera operar en su sitio habitual, afectando un medio de transporte fundamental para quienes deben desplazarse diariamente entre esas zonas.
La solución fue definida luego de una recorrida por el lugar en la que participaron la presidenta de UTE, Andrea Cabrera Russi; el gerente general del organismo, Luis García; y los técnicos Marcelo Pérez, Ignacio Benavente y Martin Wainstein. También estuvieron presentes el alcalde de San Gregorio de Polanco, Asdrúbal Rodríguez, y representantes del MTOP, entre ellos Manuela Melo, referente local de Hidrografía, y Juan Pimienta, quien aportó su conocimiento sobre los diferentes tramos del río.
Durante la inspección se evaluaron las condiciones del terreno y se determinó el nuevo punto de atraque. La cesión del predio permite sostener la movilidad de las personas que dependen de la balsa para trabajar, estudiar, realizar trámites o cumplir otras actividades cotidianas.
Entre los principales datos vinculados al servicio y las medidas adoptadas se destacan:
- La balsa realiza aproximadamente 60 viajes por día.
- El recorrido vincula Blanquillo, San Gregorio de Polanco y la zona rural de Las Cañas.
- UTE cedió el predio en comodato al MTOP para establecer un atraque alternativo.
- El organismo administra tres represas ubicadas sobre el río Negro.
- Los vencimientos de las facturas de los usuarios afectados serán aplazados durante 60 días.
- La bonificación por interrupciones del suministro tendrá un mínimo de $500.
- La medición inteligente alcanza al 99,9 % de los hogares del país.
La decisión se produjo en un contexto de seguimiento nacional de la situación hidrológica. Ante los pronósticos meteorológicos y el impacto de las crecidas, el Gobierno nacional convocó a la Junta Nacional de Emergencias con el objetivo de reforzar la coordinación entre los organismos involucrados.
Por su parte, la presidenta de UTE resolvió crear un Comité Interno de Represas y Gestión de las Crecidas. Este ámbito se reúne semanalmente para actualizar la información hidrológica, efectuar un seguimiento permanente y fortalecer la articulación territorial y la coordinación con el Poder Ejecutivo.
UTE señaló que la operación de los embalses permite amortiguar, dentro de sus posibilidades, los efectos de las lluvias intensas y reducir el impacto de las crecidas sobre las poblaciones. Esta gestión adquiere especial importancia para ciudades ubicadas en la cuenca, como Mercedes y Paso de los Toros.
Según explicó Cabrera Russi, la protección de las personas constituye la primera prioridad, seguida por la seguridad de las represas. Cuando existe riesgo para viviendas o instalaciones, UTE puede interrumpir preventivamente el suministro eléctrico en las zonas comprometidas para evitar accidentes.
El monitoreo continuo también permite proyectar con precisión la evolución del agua y estimar la altura que podría alcanzar en las diferentes localidades. Esa información se comparte con las autoridades departamentales y los organismos de emergencia, facilitando la planificación de evacuaciones y el traslado anticipado de familias hacia lugares seguros.
La empresa pública destacó además la importancia de brindar información de primera mano mediante los canales y medios de comunicación locales. En su comunicación del 28 de agosto, la presidenta de UTE advirtió sobre la previsión de nuevas precipitaciones para el centro y norte del país, en momentos en que los suelos presentaban un elevado nivel de saturación.
UTE también anunció medidas dirigidas a los usuarios afectados por las inundaciones. El Directorio resolvió aplazar durante 60 días los vencimientos de sus facturas y reforzar el mecanismo de bonificación aplicado cuando se producen interrupciones prolongadas del servicio.
La bonificación vigente contempla un descuento del 10 % por cada 24 horas sin suministro. A ese beneficio se agregó un mínimo de $500, buscando asegurar una compensación concreta para las personas alcanzadas por los cortes.
Otro elemento destacado es la cobertura de la medición inteligente, que actualmente llega al 99,9 % de los hogares uruguayos. Esta tecnología permite interrumpir el suministro de manera remota y puntual desde el medidor de una vivienda situada en una zona de riesgo, sin necesidad de desconectar una subestación completa ni dejar sin electricidad a todo el entorno.
La incorporación de estos medidores comenzó a partir de una decisión adoptada en 2017. UTE entiende que su utilidad adquiere especial relevancia durante las emergencias, al permitir intervenciones más precisas y reducir la cantidad de usuarios afectados por los cortes preventivos.
La cesión del predio para la balsa, el seguimiento de la situación hidrológica, la administración preventiva de los embalses y las medidas comerciales conforman parte de la respuesta desplegada por UTE ante las consecuencias de las crecidas.
Fuente: UTE
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