MetSul proyecta el El Niño más intenso en al menos 150 años: pico entre noviembre y diciembre y fuertes lluvias en Uruguay
El análisis climático anticipa una anomalía cercana a +4 °C en la Región Niño 3.4, un grado por encima del récord de 2015. En territorio nacional se prevén precipitaciones abundantes desde los primeros días de diciembre, con seis departamentos especialmente afectados.
Los modelos climáticos coinciden en que el episodio de El Niño 2026-2027 alcanzará su pico de intensidad a fines de este año, según un análisis publicado por la empresa brasileña MetSul. Casi todas las proyecciones indican que la máxima fuerza se presentaría entre noviembre y diciembre, con una reducción gradual a partir de comienzos de 2027.
De confirmarse las estimaciones, se trataría del evento más fuerte registrado en al menos 150 años.
Una anomalía que ya superó el récord
La intensidad del fenómeno se mide en la Región Niño 3.4, una franja del centro-este del Pacífico ecuatorial. Allí, según MetSul, la anomalía de temperatura de la superficie del mar que registra el índice ONI de la NOAA ya se ubica en +3,3 °C, por encima del récord previo de +3 °C observado en 2015.
La mediana de los datos actuales proyecta que el pico de El Niño 2026-2027 podría rondar los +4 °C. Ese valor quedaría un grado por encima del mayor jamás registrado y muy por encima del umbral de +2 °C que se usa de manera informal para definir un super-El Niño.
Que el máximo se dé a fin de año no es nuevo: históricamente el fenómeno suele alcanzar su punto más alto en diciembre, de allí su nombre, asociado a la Navidad y bautizado así por pescadores peruanos. En eventos anteriores, el pico de 1982-1983 cayó en la semana del 29 de diciembre; el de 1997-1998, el 17 de diciembre; el de 2015-2016, el 18 de noviembre, y el de 2023-2024, el 22 de noviembre.
Por qué se intensifica
La fortificación de El Niño durante el segundo semestre responde, en primera instancia, al debilitamiento de los vientos alisios, que normalmente soplan de este a oeste en la franja ecuatorial del Pacífico y empujan las aguas superficiales más cálidas hacia Indonesia y Australia. Cuando esos vientos pierden fuerza, las aguas cálidas se desplazan hacia el Pacífico central y oriental, lo que eleva las temperaturas de superficie.
A eso se suma la redistribución del calor acumulado en el océano. Los cambios en las corrientes marítimas y en la profundidad de la termoclina —la capa que separa las aguas superficiales cálidas de las profundas frías— favorecen que las aguas cálidas se expandan hacia el este. El proceso puede prolongarse varios meses, por lo que las anomalías siguen aumentando incluso después del inicio del fenómeno.
El impacto en Uruguay
El país no quedará al margen. MetSul prevé fuertes lluvias a partir de los primeros días de diciembre, con tormentas que se concentrarán en el norte del territorio y cuyos acumulados abundantes se verán potenciados por vientos y granizadas.
Bajo ese escenario, seis departamentos resultarán directamente afectados: Salto, Paysandú, Artigas, Rivera, Cerro Largo y Rocha. El mal tiempo, sin embargo, se espera generalizado en todo el país.
Fuente: Montevideo Portal
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